
Los tres primeros partidos del cuadro Verdolaga, nos despertaron varios sentimientos que solo un amor como el que sentimos por éste equipo nos puede despertar en tan poco tiempo. El sábado anterior celebrábamos y disfrutábamos de una victoria contundente, con autoridad y jerarquía que nos hacía ver como los grandes favoritos. El miércoles ante nuestro rival de patio nos generaba impotencia el perder en el último minuto cuando nos habíamos resignado a un empate. Y contra Itagüí se nos puso el corazón a mil, al ver al principio del partido un juego de ida y vuelta, pero que al paso de los minutos nos generó tristeza de ver un equipo sin ideas y sin decisión de querer ganar o buscar el arco contrario.
Para este segundo tramo que resta de cuadrangulares, las cuentas son sencillas; sí queremos seguir manteniendo las esperanzas de levantar la estrella número 12, en menos de un mes, la obligación del plantel es ¡GANAR!. No hablo de ganar un partido o dos, hablo de ganar los tres partidos que quedan y que la Equidad empate uno ante los rivales de grupo. Ganando los tres partidos haríamos 12 puntos, equidad ganando uno, empatando otro y perdiendo con Nacional haría 10 puntos y los otros dos rivales ganando dos y perdiendo con Nacional harían 10 puntos. Tal y como está dado el cuadrangular no tenemos otra opción.
Como dicen por ahí; mientras exista la posibilidad matemática y las probabilidades, hay que hacer todo lo posible, pero si miramos la parte futbolística, es donde se generan las mayores dudas, como ha ocurrido en el trascurso del segundo semestre. Las cartas se encuentran sobre la mesa y a diferencia de otras épocas, creo que no hay ases para sacar debajo de la manga, cosa que me preocupa, porque; profe Osorio, en Colombia ya todos conocen sus planteamientos y más que eso, sabe que pueden hacer los jugadores, que pues en últimas no están haciendo mucho, debido a que se marcan solos, no hacen pases, no le pegan al arco y ni siquiera hacen llegar el balón al área en un tiro de esquina o en el cobro de una falta.
Remato esta opinión diciendo que nunca me han gustado las matemáticas y mucho menos en el fútbol pero gracias al profe Osorio y a la falta de amor de estos jugadores he practicado dos fórmulas últimamente...
Actitud de los jugadores:
- Partido jugado = tristeza.
y la otra fórmula que quiero resaltar es:
- Atlético nacional + Hinchada = Amor por siempre.
Soy muy respetuoso de las opiniones de los demás, y siendo objetivo, quisiera dejarles una inquietud. Si con Macnelly, Mosquera, Micolta y Córdoba, hoy estamos de último, qué más da probar con Pérez, Valoy y/o J Álvarez, ¿Serán el as debajo de la manga?...
Via: Vamosverdolagas.com









